Si a eso le añadimos la presencia de la ciudad -luminosa en estos últimos días de verano- con sus callejuelas de la Judería, la Mezquita... y el recorrido gastronómico obligado: salmorejo, rabo de toro... por sus tabernas y restaurantes, el resultado es lo más cercano a la felicidad, de la que también se ha hablado en este congreso.
El Congreso se inauguró la tarde del viernes 18 en el teatro Góngora: fue obligado el protocolo inicial de presentación de la Cadena Ser, patrocinadores (rectores de Loyola y Córdoba), director de la Cadena Ser y autoridades (alcaldesa de Córdoba y Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía). Todos fueron comedidos y escuetos, cosa que agradecimos.
A continuación, la primera conferencia:
"¿Qué nos presta Séneca hoy?" del expresidente de Uruguay,
José Mujica, estupendo y lúcido a sus 80 años, "un viejo abollado, cargado de derrotas, que ha hecho alguna cosita" -como él se definió- y del que quiero destacar dos ideas: - la necesidad de la política, y - la conciencia de que hay que vivir el momento presente, disfrutándolo, alejados de la obsesión por el consumismo. Ante la dificultad de cambiar el mundo "intento cambiar mi barrio" dijo Mujica.
La 2ª sesión de la tarde del viernes fue un diálogo entre el pensador y profesor británico
Theodore Zeldin y Juan Cruz, bajo el título
"El desorden que habitamos". Zeldin, autor de "Historia íntima de la humanidad", habló de la importancia de conocer al otro, de hablar con la gente, con cada uno de ellos, en un avance de su último libro publicado en el Reino Unido, "Los placeres ocultos de la vida":
"Vivir en vano es nutrirse solamente de las experiencias personales y de las propias dudas...Si ponemos nuestra vida junto a otras, entenderemos muchas cosas...Cuanto más profundas sean las conversaciones que entablamos entre nosotros, más fácil será que alcancemos conclusiones que nunca habríamos imaginado".
El sábado 19 por la mañana se abrió con
Javier Rodríguez Zapatero, presidente de Google en España, cordobés de origen, que habló sobre
"Google y los desafíos tecnológicos del futuro. Encuentro con los nuevos arquitectos del mundo". Empezó haciendo una valoración de lo que han sido estos últimos 25 años en el mundo de la comunicación y la tecnología (internet, móvil...) para hablar a continuación del futuro próximo: biotecnología, nanotecnología... de cómo cambiarán nuestras vidas, pero con más interrogantes que respuestas.
Hubo algunas intervenciones críticas con lo que representa Google, en el sentido de control y manipulación, aunque a la vez alguna de ellas confesando el uso y adicción del buscador. Contradicciones en las que nos movemos...
La 2ª sesión la protagonizó el filósofo
Fernando Savater, en conversación con
Nativel Preciado, que bajo el título
"Avisad a Voltaire", insistió en la importancia de luchar contra los fanatismos de todo tipo. Habló también de su posición política, de los nacionalismos, de la diferencia entre inmigrantes y refugiados políticos, de Grecia y -en el terreno personal- del miedo a la pérdida de seres queridos.
La tarde se abrió con un diálogo entre los periodistas
John Carlin y
Santiago Segurola:
"El deporte como herramienta política". Pusieron como ejemplo el campeonato de rugby y Mandela en Sudáfrica, de cómo el deporte consiguió unir a blancos y negros en un proyecto común, y siguieron hablando de fútbol en España (el Mundial, relaciones fútbol-política...) Interesante para conocer el mundo del fútbol y todo lo que mueve. Un asistente intervino para recordar que había otros deportes...
La 2ª sesión de la tarde la protagonizaron
Elvira Lindo y
Antonio Muñoz Molina, en diálogo con
Pepa Bueno sobre
"La supervivencia del libro en la sociedad de hoy".
Podemos destacar como resumen de su intervención: - la necesidad del sosiego, de un tiempo más calmado y propicio a la reflexión y - la defensa del libro y de los derechos de autor, contra la piratería y la poca valoración de la cultura.
El domingo 20 se abrió con un diálogo entre
Daniel Innerarity y
Manuel Arias Maldonado, profesores de Filosofía y de Ciencia Política respectivamente,
"La política en tiempos de indignación", la función de la política, la democracia en la sociedad actual, sociedad compleja, con nuevos elementos como internet, las redes sociales...Empezaron hablando de los "idiotas" en el sentido etimológico de la palabra, indiferentes a los asuntos públicos, y terminaron comentando la situación actual en España con un nuevo eje: lo nuevo en oposición a lo antiguo, frente al clásico derecha/izquierda.
En la sesión de clausura fue el diplomático y político israelí,
Shlomo Ben Ami (en solitario ante la justificada ausencia de Bernardino León Gross por razones diplomáticas), presentado por
Teodoro León Gross, el que habló sobre
"El nuevo orden en Oriente Medio". Conferencia muy interesante en la que Ben Ami fue desgranando su visión del mundo: el Daesh se ha hecho fuerte en países sin estados sólidos, con clanes y tribus, y la guerra en Siria ha desplazado el foco del conflicto en la zona, pasando a un segundo plano el problema palestino/israelí. Netanyahu tiene una posición equivocada, según él, como gestor del miedo.
La solución pasa por lograr acuerdos entre E.Unidos y Rusia, Irán, y otros países, para dar una respuesta a la zona, incluso con la posibilidad de una amnistía para poder cerrar un conflicto de guerra (Colombia, Siria)...
Broche de oro de un fin de semana intenso, con ponentes al máximo nivel, que nos han hecho reflexionar sobre el mundo en que vivimos y ser un poco menos ignorantes.
Como conclusión quiero destacar 2 ideas fundamentales y recurrentes en casi todas las intervenciones:
- La importancia del diálogo, a todos los niveles: personal, político... como forma de solucionar los conflictos.
- La defensa y la dignificación de la política
Aspectos mejorables. Sugerencias:
- Que los talleres, en este caso dedicados a China (caligrafía, pintura, té, ying y yang), no coincidan en horario con las ponencias. En vez de "actividades paralelas", deberían ser "complementarias".
He sentido perderme alguno de ellos.
- Que las entradas sean numeradas, y así no haya que perder horas en colas antes de cada sesión.
- Eché en falta la evaluación de la organización: sólo preguntaban por los ponentes...