viernes, 6 de enero de 2017

"Animales nocturnos", de Tom Ford. Un thriller psicológico con voluntad estética



"Animales nocturnos"(Nocturnal Animals) es una película estadounidense de 2016, dirigida por Tom Ford, antiguo diseñador de moda (Gucci) y director de cine, que en esta su segunda película adapta la novela de Austin Wright, "Tony y Susan", de 1993, en España traducida como "Tres noches", y que algunos leímos en la edición de 2012 de Salamandra.
La película ha recibido el Gran Premio del Jurado del Festival de Venecia 2016, y sigue en lo fundamental la historia de la novela: Susan (Amy Adams), una mujer casada y en crisis matrimonial, recibe el libro que acaba de escribir su exmarido Edward (Jake Gyllenhaal), y comienza a leer la historia, que la atrapa durante tres noches, a la vez que va quedando claro su distanciamiento de su marido actual, y va recordando su relación con su antigua pareja. Tres planos en los que se mezclan la insatisfacción del presente, el remordimiento del pasado y la venganza en forma de novela. 
Pero Tom Ford le da su toque personal esteticista y lo impregna todo de glamour: la Susan ama de casa es aquí una galerista de arte con éxito, la casa donde vive es una lujosa mansión con vistas a Los Ángeles, y cada detalle de vestuario (no olvidemos el anterior trabajo de Ford), mobiliario -ese sofá rojo en medio de la nada- y las escenas de la galería de arte, con la instalación inicial, incide en esa voluntad estética, con una fotografía muy cuidada y música de Abel Korzeniowski, en una recreación de ambientes que nos recuerda en ocasiones a David Lynch.



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