sábado, 24 de febrero de 2018

"Sin amor" (Loveless), del director ruso Zvyagintsev. Sin piedad...


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"Sin amor" (Loveless) es una película de 2017  del director ruso Andrey Zvyagintsev (1964), autor también de "El regreso", León de Oro de Venecia 2003, "Elena", premio especial del Jurado en Cannes 2011, y  "Leviatán", que obtuvo premios Bafta y Globos de Oro a mejor película de habla no inglesa 2014 y de la que ya hemos hablado en este blog: "Leviatán" (2014).
Sin amor es su última película, que ha sido Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2017, y está nominada para los Oscar como mejor película de habla no inglesa.
Una pareja de clase media que vive en una urbanización de Moscú hacia 2012, en trámites de divorcio y pendientes de la venta de su piso, discuten por el destino de su hijo, no querido en su origen, y que ahora aparece como un obstáculo para sus respectivas vidas, con parejas de repuesto cada uno y esperando un nuevo hijo en el caso del padre. El hijo adolescente, Aliosha, testigo de todos estos desencuentros y sintiéndose no querido, decide un día no volver a su casa después del colegio, lo que da lugar a que se inicie un proceso de búsqueda que ocupa gran parte de la película, y en la que se van desvelando otras claves, como el matrimonio sin amor de la pareja, el desamor que había sufrido su madre por parte de la suya, en una suerte de reproducción de egoísmos y falta de afecto.
El ambiente invernal, de tonos grises y colores fríos, y la música en determinados momentos subrayan la sensación de vacío y desolación que ya vimos en "Leviatán". Si en aquella un gran esqueleto de un animal y un despojo de barco simbolizaban la ruina, es aquí el edificio abandonado en el extrarradio donde se busca al niño el que nos transmite esa sensación.
Zvyagintsev nos presenta un mundo donde la familia está rota, la policía, con su burocracia y sus limitaciones apenas puede ayudar, y tienen que echar mano de una asociación de voluntarios, organizada como un ejército, para la búsqueda del niño. Y, como marco, la televisión con sus noticias sobre Ucrania, Putin, el uso continuo del móvil...nos contextualizan una sociedad en la que varias generaciones están marcadas por esa falta de afecto, y una Rusia actual (3 años después) en la que todo sigue igual: el nuevo hijo del marido no es tratado con cariño, ella hace ejercicio corriendo sobre una cinta con un chandal que lleva el nombre de "Rusia", en una carrera hacia ninguna parte...
Estupenda película: drama personal, metáfora sobre Rusia, y drama universal. Y eso duele.
(Para los que no les gusta el cine con palomitas). 
                               

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