miércoles, 24 de agosto de 2016

"Fausto", de Murnau. El triunfo del amor...

"Las puertas de las tinieblas se han abierto y los horrores de los pueblos galopan sobre la Tierra..." (Texto de comienzo de la película)
"¡No, no soy igual a los dioses, bien lo veo! ¡Comprendo lo miserable que es mi estado! ¡Con más propiedad, me asemejo al gusano que se arrastra y vive en el suelo y al cual aplasta y sepulta una pisada de un viandante!"  ("Fausto" (La tragedia. La noche) J.W. Goethe

"Fausto", del director de cine alemán F.W. Murnau (1888- 1931) es una película de 1926, la última de su etapa alemana, antes de irse a E.Unidos, autor también de "Nosferatu, el vampiro", "El último", "Amanecer" (Sunrise)", "Tabú" (Ver reseña), entre otras.
Vista en el Museum Jorge Rando de Málaga, presentada por Paco Casado, con música en directo de Paco García e interpretación pictórica de J.M. Llobell.
En esta obra Murnau recoge la leyenda de Fausto, presente en grandes obras literarias, como el "Fausto" de C. Marlowe o de Goethe, en la que un sabio que busca el conocimiento es tentado por el diablo -Mefistófeles- y termina vendiendo su alma a cambio de juventud.
La película comienza con el reto del demonio Mefistófeles ( poderoso y carismático Emil Jannings), a un arcángel para intentar dominar sobre la Tierra si consigue tener al sabio Fausto de su parte y, para ello, extiende la peste por la zona donde vive este, logrando que el sabio haga un pacto de un día con él, que se amplía con conseguir su alma a cambio de la juventud.
Fausto (Gosta Ekman) se enamora de la joven Gretchen (Camilla Horn) que, embarazada, es perseguida y condenada a la hoguera, que termina compartiendo Fausto y finalmente es el amor el que salva al mundo del dominio de Mefistófeles.
La película, una de las más caras del cine de entonces, tiene varios puntos de interés:

  • La cuidada fotografía, dirigida por Carl Hoffman, con un dominio del claroscuro y de la iluminación en los distintos planos.
  • Influencia de la pintura -vocación frustrada de Murnau- , que nos recuerda a grandes pintores como Rembrandt...
  • Escenografía expresionista: Murnau contó con Walter Röhrig, uno de los escenógrafos de "El gabinete del doctor Caligari".
  • Espectaculares efectos especiales para la época.
  • Síntesis de las interpretaciones del tema de "Fausto", con ese triunfo del amor por encima de todo, y con una lectura entre líneas de crítica a la homofobia de la época (Murnau era homosexual) -según el restaurador Berriatúa.
  • Oposición bien/ mal, presente en toda la película.
Un placer las sesiones de cine de verano en el Museum Jorge Rando. Y un clásico que hay que ver...


Recreación pictórica de J.M. Llobell (Museum Jorge Rando  julio 1016)

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