sábado, 3 de octubre de 2015

"El hombre que amaba a los perros", de Leonardo Padura. Excelente novela

"Al enfrentarme a su concepción, más de quince años después, ya en el s.XXI, muerta y enterrada la URSS, quise utilizar la historia del asesinato de Trotsky para reflexionar sobre la perversión de la gran utopía del siglo XX, ese proceso en el que muchos invirtieron sus esperanzas y tantos hemos perdido sueños, años, y hasta sangre y vida"
(L.Padura, en "Nota muy agradecida", al final de la novela, pág. 763Edit. Tusquets)

Leonardo Padura (La Habana 1955). Autor de ensayos, cuentos y novelas, periodista y guionista de cine. Ha recibido varios premios, entre ellos, el Raymond Chandler 2009, el Premio Nacional de Literatura de Cuba 2012 y, recientemente, el Premio Princesa de Asturias 2015 de las Letras. Autor de una serie de novelas policíacas protagonizadas por el detective Mario Conde: "Pasado perfecto", "Adiós, Hemingway", y "Herejes" (2013) entre otras; esta última la única que había leído del escritor cubano.
Tenía pendiente una obra anterior: "El hombre que amaba a los perros", de 2009, de la que había oído hablar y que, por fin, he podido leer en el verano de 2015, y no me ha defraudado en absoluto;  al contrario, ha sido una lectura apasionante de 800 páginas.
La novela se centra en los últimos años de la vida de Liev Davidovich Trotsky, su asesinato en México en 1940 por el español Ramón Mercader (Jacques Mornard/ Frank Jacson), y los últimos años de este en Moscú y en La Habana, donde murió en 1978.
Comienza en 2004 en La Habana, con un narrador en 1ª persona, Iván, que acaba de enterrar a su mujer ("entre las pocas cosas que repartidas siempre tocan a más, están el dolor y la miseria" pág. 20), y que recuerda al hombre que conoció en la playa a finales de los 70: se hacía llamar Jaime López e iba acompañado de un guardaespaldas y unos perros, y empezó a relatarle detalles del asesinato de Trotsky años atrás.
Con estructura de "caja china" en la que Iván cuenta una historia que, a su vez, le es contada por el desconocido de la playa, Padura hace un repaso de la historia del siglo XX, desde los primeros momentos de la revolución rusa, la dictadura de Stalin, la purga dentro de las filas soviéticas...centrándose en el personaje de Trotsky, su caída en desgracia y su periplo por Estambul, Noruega, París y México.

"Stalin se había propuesto convertir a las pocas figuras del pasado que aún lo acompañaban no ya en sumisos comparsas de sus mentiras, sino en cómplices directos de su furia criminal: quien no fuese víctima, sería cómplice y, más aún, sería verdugo. El terror y la represión se establecían como política de un gobierno que adoptaba la persecución y la mentira como recursos del Estado y como un estilo de vida para el conjunto de la sociedad. ¿Así se construía la sociedad mejor?"  (pág. 343)

"Liev Davidovich le recordó cuánto desprecio le provocaban los aduladores de Stalin, especialmente autores como Rolland o Malraux, a quien tanto había celebrado...A cada uno de ellos, tan convencidos de las bondades del régimen, Liev Davidovich les haría una prueba: les pondría a vivir con su familia en un departamento de 6 metros cuadrados..."     (pág, 471)

Paralelamente, otro tema se hace presente: la guerra de España en el 36 y la actuación del partido comunista en ella, la falta de ayuda a la República...y con un protagonismo cada vez mayor de Ramón Mercader, que será el sicario de Trotsky.

"Los fascistas siguen ganando territorio y el enano de Franco tiene ahora el apoyo de todos los partidos de la derecha. Mientras, los republicanos se entretienen en sacarse los ojos unos a otros y cada cual quiere ser el dueño de una finca".         (pág. 224)

El otro foco de atención es Cuba y la importación del modelo soviético, la crisis económica y social de los 90... Es Iván, escritor reconvertido en asistente veterinario, el testigo de esa realidad.

"Supe entonces que para muchos de mi generación no iba a ser posible salir indemnes de aquel salto mortal sin malla de resguardo: ¿éramos la generación de los crédulos...la que sufrió y resistió los embates de la intransigencia sexual, religiosa, ideológica, cultural y hasta alcohólica...? Ahora, a duras penas, conseguíamos entender cómo y por qué toda aquella perfección se había desmerengado cuando se movieron sólo dos ladrillos de la fortaleza: un mínimo acceso a la información, y una leve pero decisiva pérdida del miedo...Y nosotros sin saber nada...¿O es que no queríamos saber? (pág. 650-651)

Estos tres focos de interés, basados en tres personajes: -Trotsky  -Ramón Mercader  e   -Iván, se entrecruzan magistralmente a lo largo de la novela, alternando lugares y fechas (en ese sentido me parece mejor construida que "Herejes"), consiguiendo el autor, con esta mezcla de historia y ficción, una excelente novela que nos absorbe, y en la que Padura, a través de la voz del cubano Iván, reflexiona sobre el comunismo en la URSS y en Cuba, con una mirada crítica.
Para no perdérsela...
El escritor Leonardo Padura
 Trotsky con Frida Kahlo y Diego Rivera
Ramón Mercader

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